Ir al contenido principal

Carta del SOL

Hijo: No me has venido a ver ingrato!
te topas conmigo de repente, pero
¿Acaso no te hago falta, tu que vives encuevado?
Sale y quémate los brazos, los hombros
sal y mírame a la cara ¿porque te escondes?
Que es que acaso te pesa una vergüenza?
O es que esperas que te invite a verme?
Si es así, pues te invito...
Uno nunca sabe de sensibilidades ajenas,
que sé yo lo que te pasa: Sal de casa
Hace tiempo que andas al revés de los cristianos
Pareces vampiro.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

La Tabla

 Soleado - nublado Enfermo y creyente  Pasmado, con brío  Cansado, valiente  Me entrego al pruebe  O es gano o es muerte Suerte La entrada : gratuita Cara la saliente Te atiendo un rato Me harto, no entiendes Camino fantasma Mi espíritu vuela Y vuelvo a mi barco Tesoros me suenan Si vienes comparto La mesa y la estrella Me robas: la tabla. Al mar los pecados

Incorporación

Hablas a través de mi Sueno y digo tus palabras Me veo repitiendo frases  que sé que son tus frases Te fuiste pero sigues en mi Nadie más puede notarlo Pero yo sé que sales de mi boca Y te invoco y me sorprende  Que aún te tenga incorporada Teñiste mi alma  Y cuando estoy en calma similar A la paz que me daba estar contigo Hablo cómo si tu estuvieras en mi Y te siento en mi Algo en mi cambió y se transformó en ti Sé que puede que me eches de menos así también  Y que te des cuenta también  Cuanto de mi ahora eres tú.

El amor

De puro confundido de puro distraído por los temas del amor por el cuento del amor el retrato que te dieron del amor un día me encontré con el amor y no le reconocí pasaron años y me tuve que dar cuenta que seguí el amor por la descripción del cuento y no por el sensor del cuerpo y me perdí un amor que hoy veo de lejos aunque le vea sentarse al lado Pasó la vieja...