Soleado - nublado Enfermo y creyente Pasmado, con brío Cansado, valiente Me entrego al pruebe O es gano o es muerte Suerte La entrada : gratuita Cara la saliente Te atiendo un rato Me harto, no entiendes Camino fantasma Mi espíritu vuela Y vuelvo a mi barco Tesoros me suenan Si vienes comparto La mesa y la estrella Me robas: la tabla. Al mar los pecados
Comentarios
No se trata de desencuentros, ni de(s)tiempos, ni de(s)faces…
Hacemos que nos ocurra. Violencia autoinflingida. Autogoles. Calamidad secretamente intencionada.
Una parte de nosotros (se) ama (en) el anhelo del otro.
La otra (se) ama (en) la derrota del desprecio.
Y nosotros al medio, a la deriva de nosotros mismos.
El sujeto de nuestra atención cambia o transmuta sin nombre, sin rostro, conservando únicamente su indiferencia que, ciertamente, no nos deja indiferentes.
Por eso me gustas tú.
Por eso no te gusto yo.
Por eso me gustas tú,
porque no te gusto yo.
Todo en perfecto orden.